¡Vigorosa y potente Brota la cascada Del duro seno De la empinada Roca imponente!
¡La líquida corriente Desde la gran altura Se lanza segura Hasta el fondo Del hondo Abismo atrayente!
Allí transformada En efímera Momentánea Flotante espuma… Allí su alma mutada En lento movimiento De niebla y bruma.
La que antes fue cascada Lenta se levanta Como columna de humo Y abandona liberada La tumba del abismo.
Al celeste cielo La cascada Despacio sube Disfrazada De nube.
La que ayer fuera Sobre la roca segura Borbotón de agua pura... A su mudable manera Si quiere se transmuta en leve llovizna diminuta O tórnase por entero En ruidoso resonante aguacero.
La que antaño Fuera cascada placentera -Diluvio ahora- Se precipita entera sobre el valle verde Sobre la gran cordillera Y vibrando las notas De sus sonantes gotas… Apasionada la lluvia besa La faz gelatinosa Del vasto océano Donde queda presa.
Y así mil veces Bajando Y mil veces Subiendo… Disfrutando… O padeciendo… En su continua caminata Su forma pasajera La inmortal catarata Seguirá mudando.
Luis Elías Tórtola Kauai, Hawaii, USA, 23 de octubre de 2007